Esta semana que finalizó ha sido una semana complicada a nivel mediático. El 14 de septiembre, Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), visió la ciudad colombiana de Cúcuta, fronteriza con Venezuela, desde donde declaró a los medios que no se podía descartar una intervención militar a Venezuela como forma de resolver sus graves problemas. Aunque posteriormente desmintió sus propias palabras (que quedaron registradas en videos de varias agencias), el que un funcionario de su calibre haya hecho tales afirmaciones ha sido tomado muy en serio tanto por quienes defienden a Venezuela, como por quienes desean el camino de la intervención.

De Venezuela hay quienes dicen que está en una situación de “crisis humanitaria”. Y si bien es cierto que sus habitantes pasamos momentos difíciles, que no tenemos el poder adquisitivo que teníamos hace 5 años ni comemos tan bien como lo hacíamos en el pasado (ni hablar de medicinas y otras necesidades), también es cierto que el gobierno de Maduro, con sus errores y faltas, al menos intenta solventar los problemas que vivimos los venezolanos, mientras que el empresariado en su mayoría se aprovecha de los progresos que estamos teniendo para su propio beneficio. Las medidas económicas tomadas por Maduro el 20 de agosto, tales como el aumento de salario mínimo de Bs.S 50 a Bs.S 1.800, los precios acordados y el nuevo cono monetario que ha facilitado un poco el acceso al efectivo, han brindado cierto alivio a la mayor parte de la población. El irrespeto a los precios acordados era lo que todos esperábamos que pasaría por parte del empresariado venezolano, que sigue manteniendo la hiperinflación en permanente crecimiento.

Pero, ¿de verdad se vive en Venezuela una “crisis humanitaria” que obligue a una intervención? Podemos ver en la prensa a países en caso de verdadera crisis humanitaria, tales como Afganistán y Libia, Etiopía, Irak, Sudán, Siria, Malí, Somalía, Uganda, Ucrania y Yemen, entre otros.  Naciones azotadas por guerras civiles, hambrunas descomunales, conflictos armados y grupos como Daesh (Estado Islámico), Boko Haram y otros, que obligan a cientos de miles de personas a huir para salvar sus propias vidas.

¿Cómo puede alguien creer que Venezuela es un país en “crisis humanitaria” que requiere de una “intervención militar urgente” para solucionar sus problemas, si por el otro lado ellos sintonizan cualquier canal de televisión internacional, como FOX, FX, Cinemax o TNT, y lo encuentran lleno de cuñas publicitarias de empresas venezolanas, pagadas en dólares?

El viernes pasado grabé una hora de programación del canal FOX, y pudimos observar una gran cantidad de cuñas publicitarias de empresas venezolanas, muy por encima de cuñas de empresas de otros países.

¿Por qué esto es importante? Porque, de alguna manera, demuestra que numerosas empresas venezolanas están activas, ven a nuestro país como un mercado atractivo (la mayoría de estas cuñas empiezan con el mensaje “Válido sólo en la República Bolivariana de Venezuela”) y están dispuestas a invertir en dólares para el pago de esta publicidad.

Estas cuñas aparecen además en un momento del año en el que los canales de televisión por cable están a punto de estrenar nuevas temporadas de sus series, lo que me hace suponer que es uno de los mejores momentos, publicitariamente hablando.

Algunos ejemplos:

Cheese Tris, un producto de PepsiCo., tiene cuñas en varios canales de cable, de un muchacho deprimido hablando con un Cheese Tris gigante porque todos sus amigos le caen a su hermana

CLX Samsung son tiendas en centros comerciales venezolanos, que venden exclusivamente productos Samsung. Sus cuñas son musicalizadas con una canción de Amigos Invisibles. Tienen varios meses en las cableras.

DOL Plus son pastillas para el dolor de cabeza; sus cuñas también se ven en varios canales de la televisión por cable.

También tenemos las cuñas de los refrescos Golden, de Empresas Polar, con sólida y muy frecuente presencia en las cableras.

Los zapatos venezolanos Inglese también está haciendo campaña en canales de cable

Los productos de maquillaje Valmy, en asociación con la organización Miss Venezuela, tienen promociones en numerosos canales de cable.

 

La empresa venezolana Montalbán también está publicitando en las cableras un endulzante cero calorías, aunque su azúcar no se ve en las tiendas ni supermercados.

Queso fundido Rikesa, también de Empresas Polar, nunca ha dejado de tener cuñas publicitarias en la TV por cable.

Traki también está haciendo una masiva campaña publicitaria en varios canales de cable, con misses y modelos profesionales (recordemos la presencia de Osmel Sousa) invitando a ir a sus tiendas de ropa.

 

La empresa venezolana Uniseguros también tiene varias cuñas rotando en canales de cable.

Yukery es otro producto venezolano con numerosos anuncios en canales de cable, también perteneciente a Empresas Polar.

Supongo que las empresas que anuncian en televisoras de cable y pagan la publicidad en dólares, lo hacen porque, a pesar de los problemas, hay un segmento importante de la población que está lo suficientemente bien económicamente como para comprar sus productos. No estoy diciendo que no tengamos problemas, pero al menos parece que estas empresas no ven a Venezuela como un país en crisis humanitaria ni a punto de ser invadido.

Ojalá estas empresas, entre ellas Polar, respetaran los acuerdos con el gobierno en materia de precios y dejaran de contribuir con la hiperinflación.
Fuente: lubrio